Hoy cumplo 44.
Hoy cumplo 44.
Y si algo aprendí es que desde fuera todo parece rápido, fácil… hasta “con suerte”.
Pero la realidad fue otra.
En 2015 me fui a Estados Unidos con una maleta, muchas dudas y una obsesión: construir una carrera que cambiara mi vida.
He trabajado para empresas como Splunk, Adobe y Microsoft.Conseguí la ciudadanía.Hoy puedo decir que logré muchos de los objetivos que soñaba.
Pero nadie ve esto:
Invertí más de 100K el primer año intentando sobrevivir profesionalmente en San Francisco.Hice más de 1000 entrevistas en más de 100 empresas para conseguir solo unas pocas ofertas.Pasé por múltiples visas de trabajo hasta conseguir mi green card.Tuve que volverme extremadamente bueno en entrevistas porque fallé muchísimas antes.
Y también hubo fracasos.
Varias startups que nunca se pudieron vender.Un negocio de consultoría de 10 años que solo generó unos 100K USD en total.
10 años para aprender que trabajar mucho no siempre significa construir algo escalable.
Y algo clave:
No hubiera conseguido la visa O1 si no hubiera construido comunidad y aportado al ecosistema.
Contribuí en proyectos como Linux, GNOME, KDE.Di charlas.Participé en congresos.Organicé eventos como WhyFLOSS.Participé en eventos universitarios, GUADEC y más.
La lección más importante que aprendí:
Si quieres resultados extraordinarios, tienes que convertirte en la persona que las empresas están buscando.
Y no se trata de trabajar más horas.Se trata de aportar valor real.De resolver problemas reales.De construir algo que importe más allá de tu CV.
Al final, si tomas buenas decisiones y planeas alternativas, puedes conseguir grandes resultados.
Te animo a que persigas tus sueños y tus objetivos.Estos eran los míos.Los tuyos pueden ser diferentes… y también están bien.